
APTEL, INC.
Fundada
en 1973
Presenta en Junio
Proyecto
2008


Lo Característico de

Lo Significativo de

Proyecto 2008
CONCIERTOS DE VERANO
EN PUERTO RICO
Del 6 AL 30 de Junio de 2008
PRODUCTOR
Jesús Quiñones Ledesma
En Dos partes:

Las Canciones de Arte de:
España, Venezuela, Colombia,
Perú, Argentina, México, Brasil,
Costa Rica, Cuba, Santo Domingo y Puerto Rico

La Música Autóctona:
Pasodobles, Joropos, Bambucos,
La Plena, la Samba y el Danzón,
Tangos, Milongas, Corridos y Rancheras,
Y La Danza Puertorriqueña
Con un elenco de seis cantantes líricos
Y un pianista acompañante.
Proyecto 2008


Hay
veces que se hace difícil encontrar una definición, entre lo que es la Canción
de Arte y la Canción Folklórica, para poder distinguirlas
una de la otra. Se hace bastante difícil aplicar el proceso, a los géneros
musicales latinoamericanos, ya que comparten ciertas características de
clasificación. La elaboración musical del estilo folklórico a veces hace que
sea más fácil definirlo como Música Autóctona, de acuerdo con el
entendimiento de las masas, que por sus simples
características, lo hace en definitiva accesible al pueblo. Sin embargo
cuando el estilo, combina la excelencia de una técnica depurada, con una mejor instrumentación y armonía, se eleva definitivamente
a Canción de Arte: es significativo de que ésta es
favorecida por aquellos públicos más sofisticados
y capacitados.
Algunos
ejemplos relativamente conocidos son: el Chóro de Brasil, el Vals y el Joropo Venezolano,
la Danza Puertorriqueña, y el Pasillo y Bambuco Colombiano. Hay rasgos
de similitud en todos ellos que fielmente se pueden discernir cuando se
escuchan. No se puede negar la semejanza heredada de los ritmos particulares de
Europa
y África, que penetraron a
través del tiempo y han llegado a ser parte de la creación de los diversos
géneros de Hispanoamérica y España.
Cuando
estos géneros son interpretados por músicos educados, con un excelente conocimiento
técnico, toman relieve de Canción de Arte, pero al ser
ejecutados por músicos que tocan de oído, que han aprendido por su cuenta y
fabrican sus propios instrumentos, se
limitan en la concepción del género, donde básicamente se denotan las diversas
huellas folklóricas, adquiridas por las influencias pueblerinas. Aunque existan
diferencias, entre la Canción de Arte
y la Música Autóctona, hay un gran
valor que sobresale en ambas: el sentimiento que es significativo de la
inspiración sincera de quienes las han escrito.
Jesús Quiñones
Ledesma
Lo característico
de

Una Canción
de Arte es una obra diseñada para ejecutarse en una sala de concierto
con un serio propósito artístico. En muchos casos el compositor proyecta un
elemento armónico más elaborado, con letras de cierta elevación poética la cual
distingue su alto sentido clásico. Tiene un sentimiento totalmente opuesto a
las tradicionales canciones folklóricas. Básicamente se escriben para voces
líricas educadas. Son muchos los países que tienen una elevada tradición,
sumamente desarrollada, por la canción clásica: Estados
Unidos, Japón, Corea, Australia, Rusia y toda la América Latina, entre
otros. Sus poetas inspiran a sus maestros de composición a escribir canciones
para voz y piano. Así nace una Canción de Arte.
La Canción
de Arte es usualmente cantada por una sola voz, (un solo, como se le
llama algunas veces), con algún tipo de acompañamiento. Puede ser con un pianista acompañante o un guitarrista, donde el piano o la
guitarra crean una atmósfera de gran pureza musical que le ofrece al cantante
un alto nivel armónico como marco de la pieza. Sin embargo son los poetas los
que influyen mayormente en la creación musical de los compositores, haciendo
que estos sean movidos por la trascendencia poética que esencialmente ayuda a
redondear su trabajo musical, siendo un gran logro para todos ellos. Pero
esta definición concisa, de lo que es la
Canción
de Arte, no toca solamente a lo que es el alma verdadera de la obra,
sino más bien exalta los elementos que están compuestos y amalgamados, en forma
de cuarteto: el poeta, el
compositor, el cantante y un pianista. Todos trabajan unidos,
complementándose cada cual, unos con otros, resultando en algo mucho más grande
que los elementos individuales.
En Alemania
se le llama “Lieder”y en Francia
“Chanson o Mèlodie” al tipo de
canción que en España, la América Hispana, e Italia
se le dice Canción de Arte, (Canzone D’Arte), Art Song en Inglaterra,
Estados Unidos y países de lenguas sajonas. Una Canción de Arte es una
composición completa de por sí, y no es parte de una obra mayor más extensa,
como en una Opera, una Zarzuela, una Opereta o un Oratorio. La
Canción
de Arte exige en ciertos casos, un estado de ánimo apacible, como lo
denota Alberto Ginastera en su
famosa Vidalita, Canción al Árbol del Olvido, o vivaz
y enérgico, como lo plantea Joaquín
Turina en Las Locas por Amor.
El Maestro español Alfredo
Romero, quien vivió y murió en Puerto Rico, quizás el mejor repertorista
(maestro repasador) que hemos
tenido, (enseñó en el Conservatorio de Música), fue discípulo
de Turina,
excelente persona, eminente músico y erudito, quien dejara en mí una gran
huella de sus conocimientos y experiencia. Precisamente por ser un hombre muy
culto, un gran lector de la mejor literatura y poesía, sobresalía en la
concepción de las Canciones de Arte. Con gran respeto y admiración le consultaba
cuantas veces era necesario para preparar mi repertorio clásico. En su vida
magisterial, con una gran vocación para influenciar a sus estudiantes, Alfredo
Romero ha sido un personaje Quijotesco en el ambiente musical de
Puerto Rico, en donde dejara fuertes raíces de su formidable trabajo de tantos
años.
Puerto Rico tuvo
sus grandes intérpretes de la Canción de Arte. Una de esas
estrellas, que iluminara el camino a muchos y dejara una huella fascinante de
su gran habilidad canora, fue la Soprano Luisa Rodríguez, (Luisita,
como
le decíamos cariñosamente), que indiscutiblemente ha sido una de las
más notables intérpretes de la Canción de Arte en y fuera de la
isla. Luisa trabajó en el Canal 6, los servicios de radio y
televisión del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, durante muchos
años y era la encargada de escoger la música que deleitó a muchos oyentes. Fue Luisa
la que me introdujo a la Canción de Arte, al llegar de
regreso de Italia, cuando la Ópera era lo más importante de mi vida canora.
Ella conocía todo el repertorio y sabía analizar lo que mejor le quedaba a cada
voz dependiendo de su registro. La Canción de Arte era el fuerte de
Luisa y es así que muchos la recordamos.
Han habido magníficos
compositores puertorriqueños de Canciones de Arte: Amaury
Veray, Héctor Campos Parsi, Jack Delano, Luis Manuel Alvarez, Luis Antonio
Ramírez, Narciso Figueroa y muchos otros más que han dejado sus obras a
la posteridad. Hemos tenido varias fuentes de inspiración que reflejan, según
quien sea el autor, la canciones basadas en el concepto poético folklórico o
aquellas que nacen de un tema completamente clásico y original. Hay casos en
que varios autores han utilizado los mismos versos, (idéntica letra) y los han
vestido con distintas ideas musicales y armonías exquisitas que los distinguen
uno del otro. Hay también casos en que parece haber una cierta dicotomía entre
las demandas operísticas del Bel Canto, (bello canto),
especialmente con aquellas de Bellini, Donizetti y Rossini, y la
influencia de los íntimos requisitos poéticos, centralizados en los tipos de
letra, que es la base de cómo se debe cantar el Lieder. Por ejemplo, la Soprano
Danesa, Povia Frijsh, (1881-1960),
no fue bendecida por tener la mejor de las voces, pero realizó una gran carrera
como exponente del género (recitalista) por la forma exquisita
con la que ella podía manejar las demandas interpretativas de la canción. No
quiere decir esto que los intérpretes no necesiten buenas voces, pero una linda
voz no es el verdadero foco de la atención.
Hay un determinado
término sobre la Canción de Arte que se usa específicamente para destacar el
deseo poético de que todas las obras sean de un mismo autor. Este se conoce
como Ciclo
de Canciones, casi siempre escritas en un grupo de tres a seis temas,
por el mismo poeta, que el compositor concibe para que se interpreten todas
juntas. En otros casos el compositor escoge los versos o los escribe, si cuenta
con los conocimientos literarios, y le da forma a un Ciclo de Canciones que
exalta su labor creativa. Manuel De Falla, Joaquín Turina, Enrique
Granados, Federico Moreno Torroba son ejemplo de Ciclos de Canciones muy
conocidos que son obras maestras del género. Alberto Ginastera, Carlos
Guastavino, Heitor Villalobos y Manuel Ponce son prueba fehaciente de
la gran producción hispanoamericana. Obras inmortales que forman parte del
repertorio de consagrados exponentes de la Canción de Arte.
Otro término que
hay que considerar en el campo de la Canción de Arte o Lieder
es el acompañante. Usualmente este es un pianista o pianista
colaborador. Algunas veces hay la percepción de que el pianista hace
solo un sonido de fondo que complementa al cantante. En la realidad específica
este no es el caso: el compositor espera una especie de dúo entre el piano y la voz.
El
pianista debe proveer la significante armonía que converge con la parte
melódica de la canción, pero debe haber una interacción,
(especie de juego), entre el cantante y el pianista en diferentes niveles. El
pianista entra en el juego, (con una sección introductoria) y debe complementar
lo que el cantante hace con su voz. Con el uso cuidadoso de las dinámicas, (fuertes
y suaves), el pianista puede enfocar la atención en momentos dramáticos
o en aquellos íntimos. El pianista colaborador debe saber las
palabras de la parte poética, como también las notas que canta el intérprete.
Es de asumirse que el pianista se las haya aprendido de antemano. Esta labor de
conjunto es rasgo de gran maestría y dominio artístico. Esta es la forma
altamente clásica de lograr el propósito: disfrutar plenamente de la Canción
de Arte como debe ser.
Este proyecto, Contrastes
y Colores, de Hispanoamérica y España, lo Característico de la Canción
de Arte, presenta a ustedes una combinación de estas obras, con
estilos diferentes, letras hermosas y un elenco
de voces que le dan vida al pensamiento y a la armonía de genios
que dejaron un regalo maravilloso para que lo apreciemos y lo celebremos unos
con otros. La Canción de Arte se caracteriza por sus letras sublimes, armonías
descriptivas del sentimiento humano que, sacadas del pentagrama, logran que voces delicadas y bellas
y manos
prodigiosas, de un acompañante, le den curso a este proyecto hermoso
que sirve para llenar el espíritu del pueblo puertorriqueño.
Jesús
Quiñones Ledesma
Lo Significativo de

Una Canción de índole autóctona es una
pieza de raíces nativas, que es parte de la idiosincrasia musical de un pueblo.
Es
el tipo de música que nace de las entrañas de la tierra, que es parte de sus
costumbres, que pasa de boca en boca y se baila, se canta, se tararea y es
patrimonio musical que es significativo para una comunidad. Forma parte
del quehacer socio-cultural de los distintos países del mundo, en este caso la América
Latina y España. Tiene aires que se adoptan y se retienen en la memoria
colectiva y comunitaria de los pueblos. Se convierten en aires pueblerinos.
Se podría decir que son melodías folklóricas, pero aún así no caracterizan
totalmente la significación de lo que son, es algo más que eso, es música
autóctona que nace con un sentimiento muy particular del corazón
humano.
Este sentimiento
musical viene de la tierra misma, surge del vivir diario, de las relaciones de
la gente con sus cosas, sus amores, sus logros, sus reflexiones de la vida
misma, sus celebraciones, (cumpleaños, bodas, bautizos, épocas); el folklore
es llamativo y descriptivo de la naturaleza y la belleza que
nos rodea, pero lo autóctono lo cubre todo, especialmente por que además de
eso, se baila y se canta y enfoca el sentir de las masas. En Colombia
el Bambuco, en Venezuela, el Joropo, en México
el Corrido
y la Ranchera,
el Tango
o la Milonga en la Argentina, el Paso Doble en España,
en Cuba el Danzón, el Son y la Guajira
y en nuestro Puerto Rico la Plena, la Danza y el Seis
choreao. Estos géneros son la verdadera música autóctona que se ha
popularizado en nuestros países, no importa la época ni el tiempo pasado: es la
particularidad de un tipo de música que llama al corazón y llena el alma de los
pueblos. En este proyecto se incluyen algunos pero no todos los que conocemos
por la brevedad a la que estamos limitados. Estos son los Contrastes y Colores de
Hispanoamérica y España: lo significativo de la Música Autóctona.
Este proyecto está dedicado a algunas canciones, de
varios países, que reflejaron un gran interés y sentimiento por la producción
de la música autóctona. De esta forma el género se ha popularizado a
nivel internacional. Es música muy conocida que ha captado también la atención de
músicos,
cantantes líricos, bailarines clásicos, y artistas que la han utilizado,
logrando que esta música suba de categoría y hoy en día se pueda pasear, como
parte del repertorio de muchas orquestas, inclusive las Filarmónicas y Sinfónicas.
En forma breve le describimos los géneros de música autóctona
que hemos seleccionado, quizás aquellos mas conocidos para vuestro
deleite, esperando que este proyecto sea del agrado de todos los que
aman la buena música, y deseen recordar momentos inolvidables de los años
pasados. Para los jóvenes de hoy es un aliciente que enriquece su entendimiento
musical. Es un género musicalmente histórico que los ayuda a cultivarse
culturalmente.
Jesús Quiñones Ledesma

El ritmo más
genuino y representativo de la música española es el pasodoble. Puede ser
considerado, en esencia, el estandarte sonoro que la distingue en todas partes
del mundo. Se trata de un ritmo alegre, pleno de brío, castizo, flamenco unas
veces, pero siempre reflejo del garbo y más genuino sabor español. Vale
la pena, aunque solo sea por curiosidad, profundizar algo en la historia del
pasodoble español, no solo para subrayar lo mucho y lo bueno que se ha escrito
en torno a esta pieza musical, sino para que no se olvide el lugar que éste
tiene reservado en la música Española.
Parece ser, por lo
que hemos investigado, que el pasodoble procede de la tonadilla
escénica, que era una composición que, en la primera mitad del siglo
XVIII, servía como conclusión de los entremeses y los bailes escénicos, y que luego,
desde mediados del mismo siglo, era utilizada como intermedio musical entre los
actos de las comedias. Cuando la tonadilla llega a su madurez y apogeo,
sería el momento en el que nacería la tonadilla unipersonal, precursora
de las variedades que irían apareciendo en los siglos posteriores,
entre las cuales encontraríamos diferentes pasodobles que hoy conocemos.
Posiblemente entre
las tonadillas de carácter más alegre se llegó a elegir alguna que, una
vez transformada y acoplada al temperamento Ibérico, sería
el antecedente inmediato del pasodoble español. Vendría entonces la
incorporación de elementos populares, con la adición de elementos armónicos de la
seguidilla, jota, bolero, flamenco…y sobre todo la incorporación de la cadencia
andaluza. La fase final orienta el pasodoble hacia la danza,
el teatro, el cuplé y la canción. El pasodoble tuvo una
extraordinaria fortuna en el teatro lírico por el porcentaje de zarzuelas
que lo incluyen para situar la obra en el mundo taurino.
El pasodoble está
ligado al mundo de los toros y que mejor ejemplo que la Canción del Toreador de la Ópera
Carmen de George Bizet, cuyo último acto se desarrolla nada menos que
el la Plaza de Toros de la Maestranza en Sevilla. Se ha escrito
además, cómo Igor Stravinsky escuchaba fascinado los ecos lejanos de alegres
pasodobles desde las ventanas de su hotel madrileño. El pasodoble
es el género que toda España canta y baila y es tan popular que los pueblos
de América y del mundo lo disfrutan
plenamente..

El Joropo
simboliza la cultura popular tradicional venezolana
en el mundo entero. El Joropo es la música y el baile que
identifica a esta tierra de gente maravillosa, trabajadora, de gran tesón y
talento. Complejo en su ejecución, el Joropo es uno de los
ritmos que más desconcierta a aquellos que han estudiado la música universal a
escala académica y se considera uno de los bailes, a manos tomadas, más
vistosos y ricos en movimientos básicos. El Joropo es un estilo que
se semeja un tanto al Vals con un acompañamiento de danza con
influencias africanas y europeas. Es un género fundamental que
pertenece a Venezuela y en un grado menor
al folklore colombiano y específicamente a su música criolla.
Su
vistoso ritmo folklórico y la bien conocida pieza Alma Llanera, que es considerada
como un himno nacional de Venezuela, es vivo ejemplo del Joropo.
Algunas versiones
acerca del origen de la palabra Joropo relatan que proviene de “xarop”,
palabra
árabe que significa jarabe. Se piensa además que el Joropo
nos llega del viejo continente, pues posee formas y maneras afines al
flamenco y a otros bailes andaluces. Esta semejanza se debe a la fusión
cultural que se dio en Venezuela en la época de la
colonización. Otros afirman que el Joropo es una voz caribe o quechua y
otros dicen que es de Casanare, de donde son los indios,
que le dieron su nombre, ya que la palabra Joropo es originaria de allí. Cuando
por cualquier motivo se prendía la fiesta, los más entusiastas salían gritando:
Joropo,
Joropo, más Joropo.
El Joropo es música
que desborda vida. Una vida entre llanos y montañas que ha sido
la cuna de un género conocido por todos, pero entendido por pocos. Los
instrumentos característicos del Joropo son el cuatro, la bandola llanera,
las maracas y el arpa llanera o central. El Joropo posee una estructura musical fija y
lleva letras en versos octosílabos donde se destaca el espíritu, desafiante y
guerrero, así como lo heroico, lo patriótico, la tradición, el amor a la
tierra, el arraigo, la defensa de la identidad, la épica bolivariana y la hermandad.
Para que se dé el Joropo se necesitan los instrumentos y el alma
venezolana: generosa y amable, invitadora de alegría y bondad. Es la forma más genuina de expresión
folklórica de Venezuela. Este proyecto la destaca como música autóctona
por su intima relación con la tierra y su gente. Los venezolanos se sienten
orgullosos de su Joropo, lo llevan en sus corazones.

El Corrido es una de las
expresiones de mayor alcance del espíritu artístico del pueblo de México.
El género alcanza su plenitud hacia 1870, y con la Revolución logra su
verdadera independencia y sentido épico. Los Corridos pueden tener
carácter épico, lírico o narrativo y son parte integral de la vida del pueblo y
de sus expresiones. Registran todos los elementos de interés colectivo:
episodios
históricos, héroes y caudillos; toreros, hechos sobrenaturales y terroríficos,
accidentes, desastres y tragedias pasionales.
Son característicos también los Corridos populares
mexicanos dedicados a Emiliano Zapata que es hoy por hoy, el
mártir del agrarismo, el símbolo de la redención social en México.
Son Corridos
inspirados en su figura que expresan las reivindicaciones de tierra y
libertad por las que él luchó y murió. El Corrido narra la historia verdadera o la que se da por cierta de una persona
que ha existido. Es una especie de correo
vivo, semejante a los juglares de la Edad Media, que alaban la valentía
y honor de los personajes más queridos.
Son muchos los grupos dedicados al género de los Corridos. Actualmente músicos y
cantantes tienen innumerables oportunidades de exposición, venden muchas
grabaciones y con la nueva modalidad del DVD hacen producciones discográficas y
videos que los popularizan internacionalmente. Aún así todavía nos
acordamos de los viejos charros y cantantes con grandes condiciones vocales
como lo fueron Jorge Negrete y Pedro Infante. Hoy canta exitosamente, Vicente
Fernández y tiene muchos seguidores.
De muchachito recuerdo que todos querían imitar a Negrete e
inclusive yo, me fajaba con ¡Ay Jalisco no te rajes! Así de importante es la
música mexicana que por ser
autóctona nunca pasa de moda. Este proyecto se identifica con aquellos géneros
que han recorrido muchos países y el Corrido ha sido uno de ellos. De
hecho actualmente el Corrido está de moda por los
variados grupos que lo exponen con éxito internacionalmente:

¿Quién no ha escuchado una Ranchera
en su vida? Muy raro que alguien diga que no. Los que vieron las películas de Pedro
Infante y Jorge Negrete, hace algunos años, muy bien tienen que recordar
lo mucho que gustaban las Rancheras. Hoy todavía se disfruta plenamente
de esas populares canciones mexicanas que se escuchan con mucha simpatía. Hoy
son interpretadas por nuevas voces, con nuevos estilos y ricos arreglos
musicales. La Ranchera con el Corrido son géneros populares y
absolutos de la música mexicana de ayer y de hoy.
Sus orígenes datan del siglo XIX, pero fue desarrollado en el teatro nacionalista del
período post-revolucionario de 1910
y se convirtió en el icono de la expresión popular de México, un símbolo del
país, que fue difundido con gran éxito por varios países latinoamericanos especialmente
gracias al cine mexicano de las décadas
de 1940, 1950 y 1960, causando profundo arraigo entre los sectores
populares y medios.
Los cantantes profesionales de este género
desarrollaron un estilo extremadamente emocional, una de cuyas características
consiste en sostener largamente una nota al final de una estrofa o línea,
culminando en una "terminación fundida". Recuerdo a Negrete
con su bella voz de barítono cantando Jalisco y recogiendo grandes
aplausos al cantar la famosa frase: “me
sale del alma,” sosteniendo la primera vocal A de alma, en una sola
respiración, dejando “boquiabiertos” a
los que lo oían y admiraban.
En cuanto a las letras, predominaron en un
comienzo las historias populares relacionadas con la Revolución mexicana, la vida campesina, los
caballos, la familia, los bares y cantinas y las tragedias amorosas.
Posteriormente las temáticas se han centrado especialmente en el amor de pareja y
como sucede con todo ritmo que se "internacionaliza", su
capacidad para contar historias populares se ha debilitado por cuenta de la
presión de algunos productores musicales.
Las Rancheras han llegado a ser uno de
los géneros más representativos de la música
latinoamericana, evolucionando desde
el escenario local y campesino hasta la conquista internacional.
Representantes famosos del género han sido por
ejemplo Jorge Negrete, Pedro Infante, Tito Guízar, Miguel Aceves Mejía, José
Alfredo Jiménez, Javier Solís, Antonio Aguilar (años 30-60) y en las
décadas de 1970-90 Vicente Fernández, su hijo Alejandro
Fernández, Juan Gabriel, Pedro Fernández y Pepe Aguilar. Entre las
damas, se destacan Lucha Reyes, Lola Beltrán, Flor Silvestre, Lucha Villa, Amalia Mendoza
"La Tariácur", María de Lourdes y la otrora cantante española Rocío
Dúrcal. Los grandes exponentes
de la Ranchera han dejado su legado a la posteridad en la música
grabada y películas que han recorrido el mundo

El Bambuco Colombiano es un género
musical catalogado como el más importante en su país, definiendo su aceptación
el hecho de ser reconocido entre los emblemas
nacionales. Es un ritmo que trasciende el ámbito nacional, sin
discriminar regiones ni clases; por eso es, sin duda alguna, la
máxima expresión del folklore colombiano. Se dice que su origen es
posiblemente africano, y para algunos mas es español. Muy por encima de esas
teorías, se puede decir que el Bambuco cuenta con un estilo propio y es
completamente colombiano. Se sabe que el género se expande por varios
pueblos de Centro y Sur América. Logra en menos de 50 años, convertirse en la
música y danza nacional, pasando del anonimato de la música rural, a ser
considerado símbolo nacional.
El crecimiento del Bambuco va mucho más allá, llega a Centro
América, las Antillas y México, principalmente debido a las giras que
iban por esas tierras. Los mexicanos escriben bambucos con la forma exacta del
colombiano, gracias al interés que tienen y hay un surgimiento que lo favorece.
Se
convierte en un medio que fortalece el ser social de una nación, y llega a
estratos inesperados y sufre transformaciones que lo hacen despojarse de sus
orígenes ancestrales. Deja de lado algunos elementos africanos,
indígenas inclusive hasta los instrumentos. El bambuco adopta algunas
características de la música de salón, logrando así, de forma progresiva,
conquistar las salas de conciertos.
La temática del bambuco está basada en el amor. Con muy pocos
ritmos, el bambuco no es solo una tradición musical. El baile que lo
caracteriza no difiere de su esencia. Es
una unidad interpretativa que le gana el nombre de danza típica colombiana. El
bambuco, es un ritmo terciario de 3/4 y 6/8 que los compositores de cada nueva
generación, le han ido introduciendo variedad de instrumentos. En la
actualidad se interpreta en todo tipo de conformación
instrumental y vocal, desde un solista hasta una orquesta sinfónica o un gran
coro polifónico. Se puede decir que el bambuco, es algo más que un
ritmo, algo más que un conjunto de piezas, es un estilo, una forma de hacer música
nacionalista de salón, con intenciones de virtuosismo.
Rememorando una frase,
del otrora gran poeta y escritor colombiano Rafael Pombo, exponemos
su pensamiento verás: “Para
conjurar el tedio, de este vivir tan maluco, Dios me depare un bambuco y al
punto, santo remedio.”

La influencia europea, en el
desarrollo tardío de la música cubana, es influyentemente representada por el Danzón, que es un tipo de danza elegante que se establece
en Cuba, antes de ser exportada, a petición popular, a través de toda
Latinoamérica, especialmente México. Sus raíces yacen en las danzas sociales
europeas, como el baile pueblerino de Inglaterra, (country dance), la
contradanza francesa y la española. El Danzón se desarrolla en el
1870 en la región de Matanzas, donde la cultura africana mantenía una fuerte
influencia. Se desarrolló completamente, a plenitud, para el 1879. Ejecutada por una orquesta
típica, una banda informal de marcha militar, el Danzón evoluciona
de la habanera, incorporando elementos africanos que eran interpretados por
artistas de cierto renombre de la época. Muchos de ellos agregaron
elementos de la contradanza francesa, abriendo el camino para futuros artistas
de excelentes méritos.
Cuba es parte del sistema cultural centroamericano al igual que lo es
completamente para toda la América Latina. Cuba tiene muchas historias multiculturales
que incluyen los mismos componentes raciales y étnicos, de África, Italia,
nativos de América y España, y todos ellos son parte del sistema cultural que
existe al margen del Golfo de México y el Caribe. Aún así el Golfo
sirve para unir o separar las respectivas culturas de la misma forma que el Mar
Mediterráneo lo hace con sus países vecinos. Cuba gozaba del gran esplendor
turístico y su música captaba la atención de todos lo que venían. La Habana
tenía una reputación de tener sitios exóticos donde se podían pasar muy buenos
ratos. Una consideración fascinante, a lo que fue el Danzón cubano
entonces, es que fuera el primer estilo musical afro-americano que
fuera grabado.
Este proyecto trata de reunir algunos de los trabajos
musicales de arraigo autóctono para ofrecerlo a la comunidad puertorriqueña. Al no
poder incluirlos todos se está haciendo una selección que permita ofrecerles
una idea básica del propósito perseguido. El Danzón de hecho es sensual y
movido y, amalgamado a otros ritmos, nos transporta a la Habana de los años
cincuenta, levantándonos de la silla con deseos de bailar. El Danzón deleita por igual a oyentes y
bailarines, con contagiosas ondas, líricas melodías y deslumbrantes
improvisaciones. Aaron Copeland y Leonard
Bernstein han prestigiado el género con sus arreglos, grabaciones y
presentaciones internacionales. Su
identificación con el Danzón nos recuerda las conexiones
de la música a través de océanos, culturas y siglos. “Experiencias grabadas como éstas hacen al planeta más amplio y
misterioso”, (ref.: Sarah Ludwig).

Lo que mejor define la cultura
de un pueblo es la música, que es uno de los lenguajes espirituales que Dios nos
ha dado. Como lenguaje espiritual, la música absorbe el sentimiento de nuestra
gente en sus bailes y canciones, y en los géneros musicales diversos que
representan las diferentes sociedades que constituyen nuestra cultura. Así
nace la Plena. La misma que “Canario”, el prodigio de la Plena, nos dejara para
la eternidad.
La sabiduría del
pueblo y el arraigo popular que representa, reconoce la importancia de lo que
es el lenguaje espiritual cuando dice que: "La música es el alma de los
pueblos", y que "un pueblo sin música es un pueblo sin
alma". Viejas frases que
conocemos desde hace muchos años. Y es esta la
razón por lo que la música pertenece a una dimensión del hombre en donde
se proyecta lo sublime, lo exquisito o lo trágico de nuestra forma de vida.
La música pertenece al mundo del espíritu, o al mundo
del alma, si es que esa es la verdadera dimensión que se utiliza para definir las
cosas del espíritu. El maestro José Enrique Pedreira, gran músico
que dejó una gran obra musical, se estimuló para trabajar en arreglos
especiales de las plenas de Manuel Jiménez, (Canario) que son hoy día un
clásico del género.
Pero además de pertenecer a ese extraordinario y
fascinante mundo de las emociones, la música resulta ser un lenguaje cultural,
ya que cada pueblo posee un particular modo de expresar los sentimientos y
emociones, con ritmos, melodías, armonías, instrumentos, y géneros musicales como
lenguaje musical representativo de su cultura. La suma de estas dos
definiciones, de la sabiduría popular, se manifiesta elocuentemente cuando se
refiere a Doña Ruth Fernández (la gran diva del canto popular) como
se le dice en nuestra sociedad cultural: "el alma de Puerto Rico hecha canción.
"
Han pasado cien años desde que la Plena nace en los barrios
de la clase trabajadora de Ponce. Sus orígenes son el resultado del
cambio de soberanía, del régimen español al norteamericano. La
abolición de la esclavitud provoca que los trabajadores desplazados de las
plantaciones buscaran otras oportunidades económicas en los centros urbanos de
la isla. El auge hacía que estos centros fueran creciendo. A la Plena se le conocía como el
"periódico cantado" porque sus letras contaban la historia y los
cuentos de la vida cotidiana del pueblo. Además de tener sus raíces
musicales y sociales en el legado africano occidental, la Plena fue también
influenciada por la música jíbara (española-árabe), los indios taínos, los
salones de bailes al estilo europeo, y la música de los esclavos liberados.
Estos eran desplazados que venían a Puerto Rico desde las islas caribeñas, de
habla inglesa, en busca de futuro. Encontraban trabajo y se quedaban.
Cuando pensamos en la Plena,
dos cosas nos llegan a la mente, los sombreros blancos estilo
"Panamá", que usaban los hombres y los tres (o más) tambores de mano
que se conocían como "panderetas" o "pleneras".
Cada uno de ellos sigue un compás diferente que juntos le dan vida al ritmo de la Plena.

Brasil es el quinto país de más extenso territorio en el
mundo y es cuna de uno de los géneros más autóctonos que se conocen: La Samba
Muchos de los conceptos musicales de las áreas
costeras, mayormente pobladas, reflejan una extraordinaria combinación de influencias africanas,
indígenas e ibéricas. Así se concibió la Samba brasileña. ¡Quién
no recuerda las coloridas presentaciones de Carmen Miranda, cantante
y bailarina muy conocida, que apareciera en varias películas de
Hollywood promoviendo el género de la Samba! Sus canastas
llenas de frutas, que llevaba en su cabeza mientras bailaba, eran
algo pintoresco que hizo que la artista brasileña fuera reconocida
mundialmente. La Samba se benefició del despliegue cinematográfico que la hizo
tan popular.
La Samba moderna se desarrolló
gracias a un estilo musical previo que se conoce como Choro. La Samba, ya sea
como danza o como música, de igual manera ambas, puede tomar muchas diferentes
formas de las vivas influencias de la Samba de enredo, la música de Carnaval, y
de la Samba canción, una ejecución de guitarra más apacible de ritmo variado:
el. Bossa Nova, que surge como parte de la Nueva Ola, que llegó a
América en los años sesenta, con La Niña de Ipanema, (The girl from Ipanema). Esta
canción escrita por el legendario compositor Antonio Carlos Jobim se
convierte más tarde en un clásico de Jazz.
En
el siglo 16, los portugueses descubrieron en la costa este de Sur América, un
sitio precioso al que llamaron Río de Janeiro. Muy pronto los
colonizadores se fueron instalando, según la colonia iba prosperando; los
esclavos fueron traídos del sureste de África a trabajar en las
plantaciones de Bahía, en el noroeste de lo que sería Brasil. Entre los
adheridos de la religión Afro-brasileña, Candomble, el significado
de Samba
es el
de rezar, para invocar a su Dios o Santo, Orixa. Los ritmos africanos que
enriquecen la música latina vinieron de Yoruba, Congo y otros del oeste de África,
que llegaron con los esclavos transportados al nuevo mundo. En sus tierras los
ritmos se utilizaban para llamar a sus Dioses. Candomble ayudó a preservar estos ritmos hasta el presente. Son
precisamente estos ritmos los que han influenciado mayormente en la música
brasileña para que la Samba sea un género único de la música.
Las
raíces del Samba, (correctamente) se remontan a África,
principalmente Angola, donde la danza semba fue su predecesora. El Samba se desarrolló como una
forma distintiva de música en los inicios del siglo XX en Río de Janeiro (entonces capital de Brasil), bajo la
fuerte influencia de los inmigrantes negros del estado brasilero de Bahia.
El título "escuela de samba" ("escola de samba")
se originó durante los años formativos del Samba.
En los años
siguientes, la música Samba tomó muchísimas
direcciones. Desde la elegante samba-canção hasta las orquestas de
batería que acompañaban la parada del carnaval. Uno de estos nuevos estilos fue
el Bossa
nova, hecho en un principio por las gentes blancas de clase media. El Bossa
Nova ganó popularidad mundial a través de los trabajos de Jõao
Gilberto y Antonio Carlos Jobim, entre otros, y llegó a Norteamérica con los álbumes de Gilberto junto al
saxofonista de jazz americano Stan Getz, y el soundtrack de Jobim
de la película Black Orpheus en 1959.
Desde los tiempos
de Carmen
Miranda hasta la llegada de Jobim la Samba ha sido un género
muy aplaudido en Puerto Rico y que aún goza de gran simpatía y aceptación de
parte de todo el pueblo, inclusive jóvenes y adultos.

La evolución
musical del Tango sufre, a partir del 1924, un cambio profundo. Se produce
aquella bifurcación que definió dos corrientes: la tradicional, aferrada a un
esquema de simplismo musical y la otra a una tendencia evolucionista que abandonó viejas estructuras
permitiendo la incorporación al Tango de los recursos de la técnica musical:
formas y proposiciones estéticas, de las que jamás el Tango podría apartarse
sin perder su esencia. La exigencia de mayores conocimientos y
musicalidad desterraba para siempre la
intuición y la improvisación. Debido a este proceso se vistió al Tango de etiqueta.
Cumplido su ciclo de gloria deja para las generaciones por venir ese gran ejemplo
de equilibrio renovador, entre la belleza interpretativa y la autenticidad y
carácter, que los autores le han conferido a la obra.
El Tango primero se
bailó entre hombres hasta que la mujer se atrevió a integrarse con el bailarín. Paradójicamente,
es una pareja de varones la primera que baila el tango en alguna esquina de la
ciudad. Sin embargo, no puede atribuirse a este acto el más mínimo contenido
homosexual. Es una demostración de habilidad, de lucimiento. Al entrar la
mujer para la danza no es ella el ingrediente fundamental. El objetivo es la ostentación,
el saber bailar sin preconceptos, sin intenciones ocultas. El
homosexualismo no hubiera podido sobrevivir en ese ambiente de crudo machismo. El
lugar habitual del tango, ligado desde
su origen a la danza y a su desarrollo musical, fue el burdel. En el prostíbulo las pupilas por costumbre
tenían que bailar con la clientela. Mas tarde el Tango se depura y llega a los
teatros e inclusive a las casas de familia.
Se ha señalado el
año 1880 como la frontera virtual entre la Argentina arcaica y la Argentina
moderna. Todo cambia a partir de entonces. Paralelamente, en la ribera del
Riachuelo, en los boliches, en los prostíbulos, en las academias de baile, en
las carpas y romerías de los fines de semana, comienza a gestarse el tango
poderosamente motivado por un núcleo inmigratorio integrado por trabajadores de
los mataderos, artesanos, marineros y peones de las barracas.
Los primeros tangos
aparecieron para el 1880. En realidad aquellas melodías no eran
todavía el tango tal como lo conocemos en nuestros días. Siguieron los
cambios hasta que después del 1917 comenzó a entonarlo la garganta privilegiada
de Carlos Gardel. Los sucesivos cambios han sido muchísimos hasta
llegar a Astor Piazzolla, quien ha sido
uno de sus máximos exponentes.

En 1880 convivían
dos tipos de Tangos. Uno provenía del tango andaluz, (que le da
nombre), y el otro de la Milonga.
Había otro con influencia “habaneril” y por último aquel, que es como una especie de Tango
de origen africano, que nada tiene que ver con el Tango verdadero. La
Milonga no era más que un canto. Y de la garganta de los payadores
hasta los pies del bailarín va recogiendo las figuras
que se venían bailando con otras danzas en los suburbios de Buenos
Aires. La Milonga adquiere coreografía y empieza a llamarse Tango. Es
esta la etapa de los verdaderos precursores, los que abren la puerta grande a
los creadores de la Vieja Guardia
que en las primeras dos décadas del siglo XX impondrían una modalidad y
la divulgarían al mundo entero. Los primeros forjadores serían en su mayoría
de extracción obrera y fueron los inventores de esa música fascinante de ritmo
pegadizo y bravío. Algunos aferrados a la vieja estirpe mientras otros,
advirtiendo la fuerza de los nuevos vientos, se instalaron a las maneras del
centro de la ciudad.
Se habla de las
muchas influencias que tuvo el Tango pero de esa suerte de bruma primigenia, en
que permanecen envueltos los orígenes musicales del Tango, prevalece entre
otras teorías, la de que la Milonga, con sus sucesivos cambios de ritmo (6 X 8
al 3 X 4 y luego 6 X 8 al 2 X 4), es la que le dio base. El Tango no nació
con valores y atributos absolutamente propios. Lleva en su interior aguas de
muy diversas vertientes. No obstante, un amplio sector popular se
sintió profundamente identificado con esa nueva modalidad, considerándola como
una expresión neta de su manera de sentir la vida. Así es que la Milonga pasa
por un tiempo a un segundo lugar ante el Tango, aunque mas tarde coge de nuevo
auge en la voz de Carlos Gardel.
La Milonga fue el arma
poderosa de los Payadores siendo a la postre el mejor de todos ellos, el que
deja una huella eterna de su voz: Carlos Gardel, que cantaba las Milongas
como nadie. Pero Carlitos, asume su puesto de honor en la historia como
el cantor de grandes dotes interpretativas. La imagen del cantor ya
había desplazado al payador que improvisaba. Este fue cediendo su espacio al
cantor de estrofas previamente escritas, que se apoyaba en melodías en lugar de
simples acompañamientos. Contursi logra escribir Mi noche triste, uno de los grandes
éxitos de Gardel, ejemplo de la nueva modalidad. Así como nadie puede
explicar el origen de los seres mitológicos, Carlos Gardel compone el
modelo con el que se identificaron y aún se identifican muchos porteños. Aunque
criado en un suburbio de la ciudad su temperamento amigable le permitió
vincularse fácilmente con su gente. Sin
embargo, muchos aspectos de su vida siguen envueltos en un misterio. Si a este
se le agrega su muerte sorpresiva en pleno éxito, en un desastre aéreo en
donde el fuego desempeñó un rol fundamental, todos los ingredientes del mito se
hicieron presentes. El Rey de la Milonga sigue en la memoria colectiva de la América Hispana
y Europa.

La Danza es la
máxima expresión de la cultura puertorriqueña. Nace en Ponce cerca del año 1840.
La contradanza española había sido muy popular en esa época y se bailaba
siguiendo las instrucciones de un bastonero que decidía quienes tenían que
bailar. Hubo muchos inconvenientes que hicieron que el bastonero perdiera
popularidad y fue suprimido en 1839 dando así comienzo a algunos cambios.
Llegaron nuevas influencias y esta nueva modalidad musical, llamada “habanera”,
se bailaba en parejas de modo libre. Es así como los compositores puertorriqueños
empezaron a escribir su propia música añadiéndole sus propias variantes y sabor
criollo. La nueva Danza fue tomando forma. Este nuevo concepto original era un tanto
vulgar y fue rechazado por la alta sociedad. El Gobierno de esa época quiso
tomar acción drástica pero no tuvo éxito en sus propósitos.
De regreso de París
el pianista y compositor Manuel G. Tavárez estiliza y depura la danza
vistiéndola de galas románticas, impartiéndole un ademán grácil reflejado por
las obras de salón francesa. La Danza ponceña es apasionada, audaz y
muy sentimental. El pueblo bailaba y disfrutaba la Danza plenamente, por
su introducción o paseo inicial, por su ritmo principalmente binario, pero también rico en tresillos intercalados,
y sus famosos tresillos elásticos, característicos de una licencia
interpretativa que crea un estilo que los boricuas aún hoy día llevan en su
sangre Las chicas, de la época de principio del siglo veinte, lucían
sus galas en los bailes que había y con sus abanicos y coqueterías femeninas,
se sentaban a esperar a los jóvenes que las venían a invitar. Era
verdaderamente un acontecimiento social. El maestro Tavárez
es iniciador de un movimiento que posteriormente se hace fecundo gracias
al esfuerzo de su discípulo Juan Morel Campos que la exalta a la
posteridad. Finalmente Juan Ignacio Quintón le da el toque
que pone a la danza en un sitial de altura. El compositor, brindándole un
especial estímulo, hace que la danza despierte un interés básico en la gente de
la época. Tradicionalmente la Danza se clasifica en dos tipos: románticas y
festivas, lo que la hace bastante diferente.
La Danza ha
trascendido su época de música popular y ahora pertenece más a la sala de
conciertos que al salón de baile. La Danza ha
evolucionado a unos niveles más altos y ahora
es la máxima expresión de la música puertorriqueña. En la Danza
predomina la belleza musical y la parte poética de sus letras
maravillosas y se convierte en la música autóctona de Puerto Rico. Así
es la Danza, es acogida por su belleza y fineza, por su estilo y personalidad
musical, que doblega el corazón de los que la disfrutan a plenitud.
Jesús
Quiñones Ledesma
Lo
Característico de

Primera Parte
|
ZULIMAR LÓPEZ
|
|
Soprano Lírica
|
|
|
| |
|
1-
|
La Rosa y el
Sauce
|
7-
|
Azulao
|
13-
|
Del Cabello
Más Sutil
|
|
Carlos Guastavino
|
|
Jayme Ovalle
|
|
Fernando J. Obradors
|
|
Argentina
|
|
Brasil
|
|
España
|
|
OSCAR
DE GRACIA
|
|
Barítono
|
|
|
| |
|
2-
|
El Espejo
|
8-
|
Madrugada
|
14-
|
Canción al Árbol del Olvido
|
|
Juan Fco. García
|
|
Narciso Figueroa
|
|
Alberto Ginastera
|
|
Santo
Domingo
|
|
Puerto Rico
|
|
Argentina (Vidalita)
|
|
SHADIA ALMASRI
|
|
Mezzo Soprano
|
|
|
| |
|
3-
|
Por esos Cuatro Caminos
|
9-
|
Vida
Criolla
|
15-
|
El Paño Moruno
|
|
Juan B. Plaza
|
|
Narciso Figueroa
|
|
Manuel De Falla
|
| |
Venezuela
|
|
Puerto Rico
|
|
España
|
|
ERNESTO RODRÍGUEZ
|
|
Tenor Lírico
Invitado
de Costa Rica
|
|
|
|
4-
|
Una Rosa Blanca
|
10-
|
Es
Verdad
|
16-
|
Cantar
|
| |
Ernesto Lecuona
|
|
Silvestre Revueltas
|
|
Ricardo Ulloa Barrenechea
|
| |
Cuba
|
|
México
|
|
Costa Rica
|
| |
MAGDA NIEVES
|
|
Soprano Lírico
|
|
|
| |
|
5-
|
Dona Janaina
|
11-
|
Huainito
|
17-
|
El
Majo Discreto
|
|
Francisco Mignone
|
|
M. Gómez Carrillo
|
|
Enrique Granados
|
|
Brasil
|
|
Perú
|
|
España
|
|
RAFAEL DAVILA
|
|
Tenor Spinto
|
|
|
| |
|
6-
|
Que es Matarme Confieso
|
12-
|
Serenita
está la Noche
|
18-
|
Las
Locas por Amor
|
|
Julio Osma
|
|
María Rodrígo
|
|
Joaquín Turina
|
| |
España
|
|
España
|
|
España
|
Con Acompañamiento de Piano Luis F. Rodríguez, pianista
Lo Significativo de

Segunda Parte
Número especial
de comienzo de esta Segunda Parte:
|
ZULIMAR LÓPEZ
Soprano Lírica
|
OSCAR DE GRACIA
Barítono
|
SHADIA ALMASRI
Mezzo Soprano
|
LA ROCA DE LA LAGUNA
PLENA PUERTORRIQUEÑA
Las tres voces le dan vida a la Plena La Roca de la Laguna de Manuel Jiménez,
(Canario). Un arreglo a tres voces recreando, en forma clásica, el mensaje de la Plena Puertorriqueña.
|
|
ZULIMAR LÓPEZ
|
Soprano Lírica
|
|
|
| |
|
1-
|
Por un Beso de tu boca
|
|
7-
|
Acquarela Do Brasil
|
|
|
Bambuco Colombiano
|
|
|
Samba Brasileña
|
|
|
Eduardo Cadavid Ángel
|
|
|
Ari Barroso
|
|
|
OSCAR DE GRACIA
|
Barítono
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
2-
|
Ay, Jalisco, no te rajes
|
|
8-
|
Almendra
|
|
|
Ranchera Mexicana
|
|
|
Danzón Cubano
|
|
|
Cortazar y Esperón
|
|
|
Abelardo Valdés
|
|
|
SHADIA ALMASRI
|
Mezzo Soprano
|
|
|
|
3-
|
Alma Llanera
|
|
9-
|
El día que me quieras
|
|
|
Joropo Venezolano
|
|
|
Tango Argentino
|
|
|
Pedro Elías Gutiérrez
|
|
|
Carlos Gardel / A. Lepera
|
| |
|
|
ERNESTO RODRÍGUEZ
|
Tenor Lírico
Invitado de Costa Rica
|
|
|
|
4-
|
Tu y Yo
|
|
10-
|
Dónde estás corazón
|
|
|
Danza Puertorriqueña
|
|
|
Canción Mexicana
|
|
|
G.A. Bécquer / Angel Mislán
|
|
|
L. Martínez Serrano
|
|
|
|
|
|
|
|
|
MAGDA NIEVES
|
Soprano Lírica
|
|
|
|
5-
|
El Relicario
|
|
11-
|
Felices Días
|
|
|
Paso Doble Español
|
|
|
Danza Puertorriqueña
|
|
|
José Padilla
|
|
|
Juan Morel Campos
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Al piano, Luis F. Rodríguez
|
|
|
|
|
RAFAEL DÁVILA
|
Tenor Spinto
|
|
|
|
6-
|
Milonga Sentimental
|
|
12-
|
La Morena de mi Copla
|
|
|
Milonga Argentina
|
|
|
Paso Doble Español
|
|
|
Sebastián Plana
|
|
|
Carlos Castellano
|
----------------------------------------------------------------------------------
Número especial como cierre de la Segunda Parte y fin
del concierto:
|
ERNESTO RODRÍGUEZ
|
MAGDA NIEVES
|
RAFAEL
DÁVILA
|
|
Tenor Lírico
|
Soprano Lírica
|
Tenor Spinto
|
Al piano, Luis F. Rodríguez
MI CAMPESINA
PLENA
PUERTORRIQUEÑA
Las
tres voces le dan vida a la Plena Mi
Campesina de Manual Jiménez, (Canario).
Un arreglo a tres voces recreando, en forma clásica, el mensaje de la Plena
Puertorriqueña.
Al
final se unen los demás cantantes para concluir el programa donde ponen en
relieve los
CONTRASTES Y COLORES
De Hispanoamérica y
España
Una Producción de
Jesús Quiñones Ledesma para Aptel, Inc.
www.Aptelinc.net

APTEL, Inc.
9 de noviembre de 1973
Registro #
7071
Seguro
Social Patronal: 521-74-9868
Exención
Contributiva #: 91-101-(6)-75
(904) 220-9466
|
|